viernes, 3 de abril de 2009

Bienvenidos al maravilloso mundo del músico

Salud!
Me encantaría recomendaros una profesión fascinante: la de músico.

Os propongo un juego, empezad a tocar un instrumento, no sé, por ejemplo el piano. Al principio no tendréis ni idea de qué va la cosa, os llevará aproximadamente unos seis o siete años empezar a dominar el instrumento, seguramente vuestras parejas os mandarán más allá de la Torre de la Vela cuando le hagáis más caso al instrumentos que al amor que os profesa, posiblemente os mandarán a la mierda. Como estaréis sin un duro, porque vuestra pasión de músico no os permite tener un trabajo normal que os quite tiempo para tocar, tendréis que trabajar en garitos de mala muerte para conseguir pasta y compraros un buen instrumento.
Más tarde intentad formar una banda. Y otra vez de nuevo a empezar. Tendréis que tene buenos instrumentos si queréis sonar medianamente. Alquilad un local de ensayo, que por cierto, no son demasiado baratos. Varios años os llevará pponeros a componer, que sepáis componer, que aprendáis a grabar, que toquéis todos a una, en fin...
Diréis: vamos a grabar una maquetilla a ver qué pasa. Sacad pasta de donde no la hay y grabad. La primera será una mierda y tendréis que grabar más hasta que encontréis vuestro sonido.
Diréis, ¿porqué no hacemos conciertos? y sorpresa! tendréis que pagar para trabajar, es fascinante.
Al cabo de los años os pelearéis unos con otros, cambiarán los miembros de la banda, etc... o simplemente formaréis otra y vuelta a empezar. Ya no sabréis que es eso de tener pareja, pare... qué??
Pasarán más años y estaréis agotados. Pero aún así, otra vez os meteréis a un estudio, !vamos a grabar un disco! Eso vale mucho dinero. Querréis editarlo, etc... y sorpresa! no os contesta ni dios..., simplemente vuestra banda no existe.
Más peleas, más cambios, hasta que a alguien se le agota la paciencia y dice: ¿porqué no nos sacamos el disco nosotros?? Guay, cojonudo, de puta madre.
¿Tenemos dinero? ¿....?
¿Cómo?
Dine... ¿qué?
Ni un puto duro.
Alguien consigue mucha pasta, para devolver, por supuesto y empiezas a hacer los trámites para sacar tu disco:
1. Registra tus canciones en la SGAE. Hacerte socio cuesta pasta.
2. Haz un sello discográfico porque sino la SGAE no te da tus canciones para que puedas editar el disco. Esto conllevará papeleos infinitos. Hacer un sello cuesta pasta.
3. Busca una fábrica, ¿eres autónomo? no, pues no puedes fabricar. Cuando soluciones este problema puedes pasar al punto cuatro. Hacer copias cuesta mucho dinero.
4. Haz un diseño que esté bien y todo eso... Esto cuesta pasta.
5. Si no hacemos promoción del disco, todo esto no nos sirve de nada, salvo para regalarselo a nuestros amigos. Una buena promoción vale mucho dinero.
6. Tienes que tener un manager para que te busque conciertos, el manager se llevará dinero de lo que tú ganes. Si es que ganas algo.
7. Saca tu disco al mercado, oh, mierda, no tengo distribuidora, has llamado a todas pero todas te han dicho que no te quieren distribuir el disco. Mejor, porque se llevan más dinero que tú de cada disco. Para que os hagáis una idea: Si vuestro disco está en la Fnac y vale 20 euros, la Fnac se lleva 10 euros, la distribuidora se lleva 6 y tu te llevas 4. ¿Quién ha puesto todo el dinero? Tú. ¿Quién se lleva menos? Tú. No nos salen las cuentas.
8. Un buen día abrirás el buzón de tu casa y encontrarás una carta de SGAE. Pensarás, qué bien, será una carta para decirme que con gente como yo la música sigue funcionando y... sorpresa! al abrir la carta ves que le debes a la SGAE unos dos mil euros por sacar al mercado tus propias canciones. Esto es fascinante como podréis comprobar.
9. Has cerrado una gira de presentación pequeña porque no te dejan tocar en ningún lado. Por supuesto no vas a ganar un duro de los conciertos, vas a perder dinero. Tendrás que pagar para tocar, pagar para trabajar y seguramente no vayas a cobrar nada. Pero esto no es lo mejor, la incompetencia en el mundo de la música es brutal. Te van a cancelar bolos por la cara y te van a joder cuatro o cinco bolos más porque sí. No es lo mismo subir a Barcelona para hacer un concierto, que subir a Barcelona, hacer un concierto, al día siguiente, mientras vuelves a casa, hacer otro en Valencia, al día siguiente otro en Murcia, y de vuelta Granada. Después de un fin de semana de mucho curro, llegas a tu casa un domingo por la noche y el lunes a tu trabajo, si es que tienes. Si no tienes, la has cagado. Porque todo lo que tenías ahorrado te lo has gastado alquilando salas, alquilando furgoneta, alquilando un hotel y pagando gasolina y comida durante los días que has estado trabajando. Y al llegar a casa las cuentas te dan número rojísimos.
Mi consejo es que el lunes por la mañana te acerques al SuperSol más cercano, compres dos sacos de patatas, un paquete de arroz y un hueso de jamón, eso no te saldrá por más de 5 euros. Y prepárate para comer patatas en todos sus modos de preparación y hacerte sopas de arroz con el hueso de jamón (consejo: el hueso de jamón te puede servir al menos para dos sopas)
9. Tú eras un chico con futuro, has estudiado, tienes un título, pero tu vida es tocar. Vas a maldecir lo que no está escrito y aún así querrás volver a salir a tocar lo más pronto posible y grabar otros discos, y enseñarle al mundo que la música será nuestro pasado, nuestra historia y que nos la estamos cargando y estamos hundiendo a los músicos.
Acabarás con treinta y pico años con el futuro más negro que jamás hayas advertido

Bienvenidos al fascinante mundo del músico de vocación.

p.d.: No le regaléis a vuestros hijos una guitarra para su cumpleaños.

7 comentarios:

Adrián Gallego dijo...

Sólo puedo decir: "Por favor, sigue haciendo discos como éste. Por favor".

Uge dijo...

El arte por el arte desemboca sólo en la satisfacción del trabajo bien hecho. Lo demás está todo perdido. No lo demos más vueltas. Al menos mientras este puto mundo que conocemos siga siendo el mismo. Un saludo y enhorabuena por el discazo. Es de los que se recordarán mucho tiempo.

javichou dijo...

jean paul,siempre seremos salmones contracorriente!; cierto; sin un duro, pero con la cabeza bien alta.
Tu drugo.

Anónimo dijo...

"¿Te acuerdas, hermano? ¡Te has muerto de hambre, como yo voy a morir, como moriremos todos los españoles dignos! ¡Te habían cerrado todas las puertas, y te has vengado muriéndote de hambre! ¡Bien hecho! ¡Que caiga esa vergüenza sobre los cabrones de la Academia! ¡En España es un delito el talento!"

Don Latino en "Luces de bohemia"

Migue dijo...

Raúl, después de leer esto sólo puedo decirte lo que le digo a José Ignacio cada vez que puedo cruzar con él unas palabras: No te canses jamás de hacer y editar tus canciones, son un regalo del cielo para mucha gente.
El otro día me llevé a un malaguita profano a vuestro bolo del Planta y uno de ellos me comentó que jamás le habían hecho mejor regalo de cumpleaños en su vida: una entrada para vuestro concierto y vuestro disco. Gracias por enlazar mi blog y por esas versiones ;)
Salud!

Beauséant dijo...

pero eso es bueno.. ¿cómo escribir grandes canciones sin sufrir un poco? :)

quizás el camino sea ver a internet más como amigo que como enemigo. colgar las canciones, o al menos un buen puñado de ellas, y esperar que la gente vaya a los conciertos.. pero, claro, eso tampoco es fácil..

si le sirve de consuelo he pirateado el disco, pienso ir al próximo concierto en Madrid y, si tengo la ocasión, pienso comprar dos ejemplares directamente en la sala, pasando de intermediarios.. es más, si me emborracho un poco puede que hasta pida que me los firmen. Quizás me confunda y me los firme el de la puerta pero, qué coño, eso también tiene su encanto ¿no? :)

venga, animo...

gomez dijo...

He conocido vuestra música a traves de mi pareja, que os escuchó en radio 3. Como me conoce bien, me dijo que os buscara en la red. Que razón tiene, me he quedado boquiabierto. ES alentador encontrar compañeros de batalla como vosotros. Me alegro de que poco a poco os esteis dando a conocer. Me ha encantado vuestra música. Ya teneis un nuevo seguidor.Aprovecho para mostraos mi proyecto personal. Creo que tenemos algunas cosas en común.
Un saludo